Con casi 50 aeropuertos públicos, cuyo tráfico no supera los 15 viajeros por mes, España insiste en construir más infraestructura de este tipo, haciendo caso omiso a su enorme deuda y sus elevados niveles de desempleo.
El sector aeroportuario acumula una deuda que supera ya los 12,000 millones de euros, en parte porque la mayoría de estas terminales fueron 'proyectos fantasmas', como el de Huesca.
Este aeropuerto se encuentra cerca de una de las principales estaciones de esquí españolas y su construcción costó 40 millones de euros. Pero en la actualidad ninguna aerolínea ofrece vuelos regulares desde sus pistas.
"Fue un proyecto que la provincia de Huesca demandaba al gobierno español y que tras una serie de años se consolidó pero sin un plan sólido comercial", dice el profesor de economía Germá Bel.

No hay comentarios:
Publicar un comentario